Tormentas y tempestades he sentido,
Respirando con cuidado y con peligro.
Una similitud con lo natural me ha acogido,
El mar ha sido mi nombre y el cielo mi apellido.
Pero ya es hora de cambiar, y de mi pueblo natal emigro.
Lunas y estrellas he podido observar,
Se muy bien como son y donde las puedo encontrar.
Al igual que tu amor, esto no se queda atrás,
El tiempo está de mi lado, pero aún pido más.
En pocas palabras tu cariño es perfecto; no lo quiero abandonar.
Cuando llegue la instancia para escapar,
Yo la sabré diferenciar:
Las noches serán más largas pero no te dejaré de amar,
Aún así la distancia nos hará mal, y tristeza tendrás que acumular.
Por eso no siempre los finales son buenos, sobre todo cuando lo bueno no sabe triunfar.
No llores al leer esta despedida, no será permanente,
Puede que sea dura y tal vez un poco hiriente,
Pero sea donde sea que estés, desde la lejanía te cuidaré,
Y siempre de ti me preocuparé.
Mientras existí, fuiste mi razón para vivir.
Mathías Febrero :)
Lindo poema querido :')
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