Luego de tomar su café con leche, y haberse lavado sus dientes, partió a su cama y a fundir un hermoso sueño profundo.
Ni 5 minutos habían pasado cuando se despierta y encuentra un hermoso paisaje en los colores café y blanco.
Quizás no era un sueño, quizás era cierto lo que sus ojos veían . . . O quizás no. Lo que de verdad sabía era que si eso lo estaba soñando, por que sentía el frío como un abrigo de piel que envolvía cada centímetro de su cuerpo y no dejaba escape alguno . . .
Quizás solo haya sido un declive de su propia realidad, o era por que de verdad, con mucho anhelo quería sentirlo, pero había algo que le decía que no era así . . .
Detrás de ese paisaje tornado a los colores café y blanco, sabía que algo se escondía, pero en su soledad le hubiese sido imposible descubrirlo . . .
No es que en su vida se sintiera así, sino que cuando creía conocer a las personas que le rodeaban, se equivocaba y erraba en sus pensamientos . . . Por eso no confiaba mucho en las personas, por más que las conozca por mucho tiempo.
Pero ese no era el punto, el punto era otro. Mientras caminaba en círculos, pensaba en como había entrado a aquel extraño lugar. Contemplaba en silencio los árboles cubiertos con una espesa capa de nieve hecha de café y leche.
Al mirar al cielo, un como de nieve de café con leche se posó en su nariz, y viendo todas sus partes cristalinas, pudo sentir el frío que este le transmitía, y eso era lo que le hacía pensar en que no era un sueño.
Pero si no lo era, como podía haber viajado en 5 minutos a una localidad con tales características? . . . Era algo inexplicable, pero debía existir alguna explicación a eso, por más confusa que sea . . .
Repentinamente y de la nada, comienza a escuchar un sonido infernal, que no se detenía nunca, y que por más que se tapase los oídos, no lograba evadir el sonido . . .
Se arrodilló en la nieve y con sus manos puestas en sus oídos y sus ojos completamente cerrados empezó a cantar una canción de navidad, para esquivar el sonido y mantener su mente ocupada en otra cosa . . . Al terminar de cantar la
canción y al levantar sus manos de sus ojos, no ve el paisaje nevado, si no que se ve sentado en su cama y con el despertador sonando a su lado . . .
Al ver su pieza tal como estaba, se tira en su cama y acomoda su cabeza a su almohada . . . Cierra sus ojos y piensa en todo lo vivido, pero algo le incomoda, al abrirlos trata de ver la punta de su nariz, y como no alcanza, se levanta y se dirige a el espejo del baño. Cuando llega, se ve su nariz pintada con un tono café, y después de todo lo ocurrido, una sonrisa de desprende de su rostro.
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